Nueva Ley del Medicamento para modernizar el sistema sanitario
El Gobierno reforma la Ley del Medicamento
El proyecto moderniza la regulación farmacéutica
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, una de las reformas más relevantes de la política farmacéutica de los últimos años. La futura norma sustituirá a la legislación vigente desde 2015 con el objetivo de adaptar el sistema sanitario a los nuevos retos derivados de la innovación terapéutica, los problemas de suministro y la necesidad de garantizar la sostenibilidad económica del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Tras su aprobación por el Ejecutivo, el texto inicia ahora su tramitación parlamentaria, donde podrá ser objeto de modificaciones antes de su aprobación definitiva por las Cortes Generales.
Más garantías para el suministro y mayor competencia
Uno de los pilares de la reforma es reforzar la capacidad del sistema para evitar el desabastecimiento de medicamentos esenciales. Para ello, el proyecto crea la figura del medicamento estratégico, que permitirá a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios adoptar medidas específicas cuando existan riesgos para el suministro.
La norma también modifica el sistema de fijación de precios. Junto al mantenimiento de los precios de referencia, incorpora un modelo de precios dinámicos destinado principalmente a medicamentos genéricos y biosimilares. El objetivo es favorecer una mayor competencia entre fabricantes y reducir progresivamente el coste de aquellos medicamentos cuya utilización aumente dentro del mercado financiado por el SNS.
Otra novedad destacada consiste en permitir que, dentro de determinados límites, los pacientes puedan elegir medicamentos de marcas con precios superiores abonando únicamente la diferencia respecto de la opción financiada por el sistema público.
Innovación, nuevas funciones profesionales y atención al paciente
El proyecto también facilita el acceso temprano a medicamentos innovadores mediante un sistema de financiación condicional. Gracias a este mecanismo, determinados tratamientos podrán incorporarse antes al Sistema Nacional de Salud cuando respondan a necesidades médicas no cubiertas, mientras se continúa evaluando su eficacia y su impacto económico.
En el ámbito asistencial, la reforma reconoce expresamente la capacidad de prescripción de enfermeros y fisioterapeutas dentro de sus respectivas competencias profesionales, una medida que deberá completarse mediante el desarrollo de nuevos protocolos de coordinación con médicos, odontólogos y podólogos.
Asimismo, el texto regula la dispensación de medicamentos sin desplazamiento del paciente en situaciones de dependencia, discapacidad o vulnerabilidad, garantizando que todo el proceso continúe bajo la supervisión de los profesionales farmacéuticos.
Por último, el proyecto incorpora por primera vez un marco integral para promover el uso racional de medicamentos y productos sanitarios, reforzando la formación de profesionales, la adherencia a los tratamientos, la revisión de la medicación y el uso responsable de antimicrobianos.
Con esta reforma, el Gobierno pretende actualizar una normativa que llevaba una década en vigor y preparar el Sistema Nacional de Salud para afrontar los desafíos derivados del envejecimiento de la población, la innovación farmacéutica y la sostenibilidad del gasto público.